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carbonico

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La orogénesis hercínica (o varisca) está en su ultima etapa para terminar en el Pérmico. Las placas siguen aproximandose entre ellas hasta su próxima reunificación.

Armórica sufrió una intensa deformación interna desde el Devónico hasta el Carbonífero. La geografía de Armórica, aproximadamente lineal, se curvó para adaptarse a los entrantes y salientes de Laurasia. La deformación sería dúctil, y una de éstas zonas de cizalla correspondería a los Pirineos, probablemente una zona débil antigua en Armórica. El borde norte de Armórica se sutura contra Laurasia, que en Iberia aflora en la zona de cizalla Coimbra-Córdoba.
La colisión entre Laurasia y Gondwana causa una regresión, en la que afloran extensas marismas deltaicas cerca del orógeno recién formado; en ellas crecen los bosques que se convierten en yacimientos de carbón en Norteamérica, Europa Occidental y Central y la cuenca del Donetz en Rusia.
Al mismo tiempo que el Océano de Japeto se cierra para formar las Caledónides, el continente de Ártica, que contenía fragmentos de Alaska y otros del Norte de Asia, chocó contra Norteamérica. El resultado es el orógeno de Franklin, que aflora en el Norte de Canadá, Groenlandia y Siberia.

En el Carbonífero es perceptible un enfriamiento general de la atmósfera que desemboca en una gran glaciación. En cinco continentes distintos encontramos gruesos niveles de tillita (los primeros encontrados como prueba de la existencia de glaciaciones). Esta glaciación se extendió a lo largo de casi 100 millones de años (Carbonífero y Pérmico) afectó primero a África y Sudamérica y luego a la Antártida, la India y Australia, a medida que Gondwana se desplazaba sobre el Polo Sur.
Los grandes yacimientos de carbón se formarón durante la glaciación permocarbonífera: los europeos y norteamericanos en posición ecuatorial; los asiáticos en latitudes medias.

Durante el Carbonífero se mantienen los tres continentes ya conocidos, pero tiene lugar una notable diferenciación climática, que al final del periodo origina vegetaciones de carácter muy distinto: la euroamericana, notablemente rica en especies y de carácter tropical; la de Gondwana pobre en especies y propia de un clima frío glacial; y la de Angara,en Asia, de carácter nórdico y propia tambíen de un clima frío. Además, en Asia oriental y en Norteamérica encontramos una flora especial, de Cathaysia, de carácter intermedio, con elementos exóticos.

Los Goniatites siguen siendo los fósiles más característicos de éste período, y los corrientemente utilizados en la estratigrafía detallada del Carbonífero marino, aunque en las facies neríticas abundan los Braquiópodos y moluscos. En los mares costeros carboníferos sigen siendo importantes las formaciones recifales, en las que intervienen lo Tabulados y Tetracoralarios coloniales. Otros fósiles neríticos importantes fueron los Crinoides y sobre todo las Fusulinas que pueden dar lugar a calizas fusulínicas por acumulación de sus caparazones. Los trilobites son más escasos que en períodos anteriores.

Foto izquierda: japocrinus colletti.

En los bosques carboníferos se desarrolló una fauna muy compleja de Artrópodos terrestres principalmente de Insectos, Arácnidos y Miriápodos; algunos verdaderamente gigantescos. En las ciénagas de aquella época vivían en cantidad Pelecípodos dulceacuícolas. Aparecen también en las charcas los primeros tetrápodos o animales de cuatro patas, los anfibios, una fauna muy variada de Anfibios Estegocéfalos, cuyos fósiles son escasos y en cambio son relativamente abundantes los restos de Peces ganoideos, Paleoniscoides.
La flora carbonífera, que se desarrolla en regiones pantanosas se conoce al detalle gracias a los numerosos restos de plantas, asociadas a los yacimientos de carbón. El bosque hullero que prosperaba en las regiones pantanosas, estaba formado por numeros plantas de porte arbóreo, de las que sólo se conservan los troncos: Calamites, Sigillarias, Lepidodendros y Cordaítes. La vegetación de menor porte estaba formada por Helechos arborescentes y Pteridospermas.

 

Créditos: las imágenes originales de los períodos geológicos han sido creados por Roberto Basso para Celestia.