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oligoceno

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Las colisiones entre las placas de la corteza terrestre continuaron sin pausa desde el Eoceno.
En el hemisferio oriental, los restos del anterior supercontinente de Gondwana chocaron con Eurasia al norte, cerrando el extremo oriental del mar de Tetis y dejando en su lugar un residuo muy mermado, el Mediterráneo.
Las fuerzas de compresión generadas por la colisión de las placas en el periodo comprendido entre el Oligoceno y el Mioceno elevó un extenso sistema de cadenas de montañas, desde el Átlas y los Alpes en el Oeste hasta el Himalaya en el Este, coincidiendo con la fase paroxismal de la orogenia alpina.

Mientras tanto, australiana chocaba contra la indonesia, y la norteamericana había empezado a solaparse sobre la del Pacífico.
El clima siguió siendo subtropical y húmedo en toda Norteamérica y Europa, pero había comenzado una tendencia al enfriamiento global a largo plazo, que culminaría en los periodos glaciales del Pleistoceno. Así, la Antártida, se congela por primera vez desde la era Primaria. Al acumularse importantes cantidades de agua sólida en el polo Sur, se produjo un descenso general del nivel del mar (hasta 30 m), esto provocó uno de los fenómenos de extinción a nivel mundial más importantes de la historia animal, de manera que el archipiélago que fue Europa durante el Eoceno quedó de nuevo conectado al continente asiático.

Como consecuencia de los cambios climáticos el ambiente se hizo mucho más seco y continental, con fuertes contrastes estacionales. Las grandes extensiones de selva húmeda dejaron paso a amplias praderas herbáceas. De esta forma, un importante número de nuevos inmigrantes invadieron el área europea, determinando la extinción de muchas de las formas que habían predominado durante el Eoceno.

Foto izquierda: glycimeris.

Los mamíferos estaban ya establecidos como forma de vida terrestre dominante, desaparecieron la mayoría de los mamíferos arcaicos de las primeras épocas del cenozoico. En su lugar aparecieron representantes de muchos de los mamíferos actuales, los camellos del tamaño de ovejas, y los primeros elefantes, carentes tanto de colmillos como de trompa Los roedores estaban muy extendidos, y entre los primates se encontraban el tarsero y el lémur. De los estratos del oligoceno se han extraído huesos de los primeros monos del Viejo Mundo, así como los de una única especie de gran simio.

Algunos de los grandes felinos del oligoceno, tenían grandes caninos ideales para la caza de grandes presas.

 

 

Créditos: las imágenes originales de los períodos geológicos han sido creados por Roberto Basso para Celestia.