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plioceno

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En el oeste de Norteamérica, la subducción de la placa tectónica del Pacífico contribuyó a la elevación de sierra Nevada y de la cordillera volcánica de las Cascadas. En esta época se configuró el Istmo de Panamá , con su forma actual.

En Europa, los Alpes continuaron su ascensión apoyados por el movimiento de la tectónica de placas que empujaba y combaba la corteza en una región amplia de este continente. Al final del mioceno, la colisión de las placas africana e ibérica había formado el sistema bético-rifeño y cortado la comunicación entre el Mediterráneo y el Atlántico, con lo que se produjo la desecación del primero, en cuya cuenca se instaló un clima árido depositándose grandes cantidades de sales. Al iniciarse el plioceno tiene lugar el hundimiento del eje de la cadena montañosa Atlas-Bética, formándose la fosa que actualmente separa la península Ibérica de Marruecos, y al abrirse el Estrecho de Gibraltar el Mediterráneo se llenó de nuevo.

El inicio del Plioceno comporta un importante cambio ambiental, marcado por lo que se podría calificar de nuevo óptimo climático. Las temperaturas medias anuales subieron de nuevo, situándose entre 3 y 10 º C por encima de las actuales. Por última vez en su historia, la Antártida se vio de nuevo libre de hielo, desarrollando una vegetación de tipo templado-subtropical. Como consecuencia, el nivel general de los océanos subió cerca de 60 metros, cubriendo muchas áreas que hasta entonces habían estado por encima del nivel de las aguas. Los antiguos golfos y cañones se vieron inundados ahora, formando fiordos y estuarios.
Hace unos 2'5 millones de años se produjo un nuevo enfriamiento a nivel global, que determinó la aparición de un primer casquete de hielo en el Ártico y no sólo en la Antártida, como hasta entonces había ocurrido. Este cambio climático fue mucho más importante que los anteriores, ya que con él se inició el ciclo de períodos alternantes glaciar-interglaciar que ha caracterizado a nuestro planeta desde entonces.
Este período es considerado por muchos zoólogos como el clímax de la “edad de los mamíferos”. Esta época junto con el Pleistoceno, se caracterizaron por la abundancia de grandes mamíferos, la mayoría de los cuales todavía perviven. Algunos de ellos eran los búfalos, los elefantes y los mamuts. En Europa hubo antílopes e hipopótamos, carnívoros como leones, tejones, zorros, linces, nutrias, pumas, mofetas y otras especies desaparecidas, como el gran tigre dientes de sable. En el norte de América surgieron los primeros osos, debido a las poblaciones que migraron desde Asia. El armadillo y el perezoso terrestre migraron del sur al norte del continente americano, y el buey almizclero se extendió hacia el sur desde las regiones árticas.
Se produce la evolución de un grupo de primates, los homínidos, con diversas especies, desde los Australopitecinos al Homo habilis y al Homo erectus, consideradas antepasados directos del Homo sapiens.

Hay un predominio de las fanerógamas, sobre todo de las angiospermas, aunque coexisten con bosques de coníferas. Se desarrollan bosques de hojas caducifolias a medida que se acentúan los cambios estacionales.
En este momento se detecta en Eurasia una importante regresión de las masas boscosas y la expansión de las praderas de gramíneas.

Foto izquierda: vasum horridum.

Foto superior: venus excentrica.

 

Créditos: las imágenes originales de los períodos geológicos han sido creados por Roberto Basso para Celestia.